
COLUMBIA, S.C. — El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) comenzará a operar próximamente desde uno de los edificios más emblemáticos del centro de Columbia, ubicado en el 1441 de Main Street.
En octubre, la agencia federal otorgó un contrato de arrendamiento por 10 años y un valor de $4.3 millones para ocupar oficinas en el rascacielos, uno de los más visibles del skyline de la ciudad. El edificio está rodeado de complejos de vivienda estudiantil y se encuentra a pocas cuadras del hospital Prisma Health Baptist.
Será una oficina legal de ICE
La nueva sede funcionará bajo la división Oficina del Asesor Legal Principal (OPLA, por sus siglas en inglés), el brazo legal de ICE.
Los abogados de OPLA representan al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en los procesos migratorios y litigios de deportación. También asesoran al personal de ICE en materia de leyes migratorias, penales y aduaneras, así como en temas relacionados con la Ley de Libertad de Información (FOIA), la Ley de Privacidad, ética gubernamental y responsabilidad bajo la Ley Federal de Reclamaciones por Agravios, entre otros asuntos administrativos.
Actualmente no existe otra oficina de OPLA en Carolina del Sur. Las más cercanas están en Carolina del Norte y Georgia.
“No teníamos conocimiento”
Autoridades municipales aseguraron que no fueron notificadas sobre el arrendamiento.
“El día de hoy nos enteramos de este contrato de arrendamiento. Esperamos que nuestros socios en las agencias federales continúen comunicándose y trabajando con nuestras fuerzas del orden locales”, declaró el alcalde Daniel Rickenmann en un comunicado.
El Departamento de Policía de Columbia también confirmó que no fue informado previamente.
“No hemos tenido ninguna conversación con el DHS sobre espacio de oficinas en la Ciudad de Columbia”, indicó un portavoz del departamento.
El concejal Tyler Bailey afirmó que ni el Concejo Municipal ni el administrador de la ciudad tenían conocimiento del plan.
“Así no es como se supone que debe funcionar el gobierno”, expresó Bailey en una declaración pública la noche del 10 de febrero. “Nuestras familias, nuestros vecindarios, nuestras iglesias, nuestros hospitales y nuestros campus universitarios no son escenarios para operaciones federales ejecutadas en las sombras”.
Bailey señaló que solicitará una sesión informativa completa con agencias federales y trabajará para garantizar que los líderes locales “tengan un asiento en la mesa” cuando se tomen decisiones de este tipo.
Detalles del edificio y el contrato
El edificio fue adquirido en septiembre por la firma desarrolladora Core Spaces, con sede en Chicago, por $30.5 millones. La compra se realizó a Glenfield Capital, una empresa de Georgia.
Según registros de la Administración de Servicios Generales (GSA), el contrato de arrendamiento habría sido otorgado originalmente a Glenfield antes de la venta.
Al momento de la adquisición, Core Spaces indicó que planeaba operar el edificio con “los mínimos cambios posibles para los inquilinos actuales”.
La firma inmobiliaria Colliers continúa administrando y alquilando el edificio. Un representante de la compañía declinó ofrecer detalles sobre el contrato con ICE, señalando que el arrendamiento es “información privada”.
Expansión nacional de oficinas de ICE
La apertura de esta oficina forma parte de una estrategia más amplia para establecer presencia física de ICE en casi todas las principales ciudades y estados del país.
Documentos revisados por el medio WIRED revelan que se han firmado más de 150 nuevos contratos de arrendamiento o expansiones de oficinas en distintos estados, muchos ubicados cerca de escuelas primarias, iglesias y hospitales.
Los edificios federales son administrados por la GSA. Según los informes, el Departamento de Seguridad Nacional solicitó a la agencia que omitiera los procedimientos estándar de divulgación pública sobre contratos de arrendamiento.
También existe una propuesta para abrir una oficina similar en Charleston, aunque hasta el momento no se ha confirmado la adjudicación de un contrato.
Operaciones en Carolina del Sur
Actualmente, ICE solo cuenta con otra ubicación física en Carolina del Sur: una oficina en North Charleston.
Sin embargo, las operaciones han aumentado en el estado desde la llegada del presidente Donald Trump al poder.
En los condados de Richland y Lexington —que rodean Columbia— al menos 315 personas fueron arrestadas por ICE el año pasado, el doble en comparación con el año anterior. La mayoría de estas detenciones se realizaron dentro de cárceles locales. De las personas arrestadas, solo 16 tenían una condena por delito violento.
Fuente: Postal Courier











