El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció una acusación formal contra Raúl Castro, exmandatario cubano de 94 años, por su presunta participación en el derribo de dos avionetas civiles ocurrido en 1996, un ataque que dejó cuatro personas muertas, entre ellas tres ciudadanos estadounidenses.
Según informó el fiscal general interino Todd Blanche durante un anuncio realizado en la histórica Freedom Tower de Miami, Castro enfrenta cargos por conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y cuatro cargos individuales de asesinato.
Junto a Castro también fueron acusados Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez.
La acusación fue presentada el 23 de abril por un gran jurado federal en Miami.

El ataque contra “Brothers to the Rescue”
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, Brothers to the Rescue realizaba vuelos sobre aguas cercanas a Florida para localizar balseros cubanos que intentaban llegar a Estados Unidos cuando dos de sus avionetas fueron derribadas por fuerzas cubanas el 24 de febrero de 1996.
Las víctimas fueron identificadas como Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales.
El incidente provocó una fuerte reacción entre la comunidad cubanoamericana y llevó al Congreso de Estados Unidos a reforzar oficialmente el embargo contra Cuba, sanciones que continúan vigentes actualmente.
Cuba defendió la acción
El gobierno cubano sostuvo en ese momento que las aeronaves formaban parte de actividades destinadas a desestabilizar al régimen y aseguró que pertenecían a un grupo “terrorista anti-Cuba”.
Además, Cuba argumentó que las avionetas fueron derribadas dentro de su espacio aéreo. Sin embargo, la Organización de Aviación Civil Internacional concluyó posteriormente que las aeronaves fueron atacadas en espacio aéreo internacional.
Acusación ocurre en medio de contactos diplomáticos
La acusación contra Castro surge mientras Washington y La Habana mantienen algunos contactos diplomáticos. El director de la CIA, John Ratcliffe, visitó Cuba el pasado 14 de mayo y sostuvo reuniones con funcionarios cubanos, incluido un nieto de Raúl Castro.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, durante el encuentro se discutieron temas relacionados con cooperación de inteligencia, estabilidad económica y seguridad.
Presión de la administración Trump
El caso también coincide con una nueva campaña de presión de la administración del presidente Donald Trump contra Cuba, incluyendo sanciones más estrictas para países que suministran combustible a la isla.
Estas medidas han agravado la crisis económica cubana, afectando el sistema eléctrico, el transporte aéreo, la producción de alimentos y el funcionamiento de hospitales y escuelas.
Familias buscaban justicia desde hace décadas
Las familias de las víctimas habían pedido durante años que el gobierno federal procesara no solo a los pilotos involucrados en el ataque, sino también a los líderes cubanos de la época, incluyendo a Fidel y Raúl Castro.
A principios de este año, legisladores cubanoamericanos encabezados por el congresista Mario Díaz-Balart solicitaron al Departamento de Justicia reabrir el caso y presentar cargos contra Castro.
Fidel Castro, quien gobernó Cuba desde 1959 hasta 2008 tras la Revolución Cubana, murió en 2016. Raúl Castro ocupó la presidencia entre 2008 y 2018 y dejó oficialmente la dirección del Partido Comunista en 2021, aunque continúa siendo una figura influyente en la política cubana.














